Los bosques termófilos suelen denominarse según la especie dominante:4
acebuchales, por el acebuche, Olea cerasiformis
almacigares, por el almácigo, Pistacia atlantica
dragonales, dominados por Dracaena draco ssp. draco y Dracaena tamaranae, hoy mayormente desaparecidos como formaciones
lentiscales, por el lentisco, Pistacia lentiscus
palmerales, por la palmera canaria, Phoenix canariensis
retamares, por la retama blanca, Retama rhodorhizoides
sabinares, con predominio de la sabina, Juniperus turbinata ssp. canariensis
Los sabinares y palmerales han sido declarados como hábitats de interés prioritario por la Unión Europea, mientras que los acebuchales-almacigares-lentiscales se consideran - de forma conjunta- como hábitat de interés comunitario.5
Zonas de distribución
Las alrededor de 14000 hectáreas que se conservan de bosque termófilo canario representan probablemente un 17% de la superficie que podrían haber ocupado.6 A pesar de su degradación son importantes por las especies únicas que albergan.
La isla de El Hierro tiene hoy unas 1190 hectáreas de bosque termófilo. Destacan los sabinares de La Dehesa, El Julán y Las Playas. Dos pequeños fragmentos de retamar sobreviven en Tibataje y Timijiraque.
En La Gomera destacan los abundantes palmerales, con una superficie de 1440 hectáreas. Dos grandes fragmentos de sabinar, unas 2820 hectáreas, se ubican al norte de la isla. Unas 400 hectáreas de retamar sobreviven al oeste.
La isla de La Palma, por el contrario, es escasa en palmerales -con solo 20 hectáreas- y sabinares -unas 56 hectáreas- pero tienen abundancia de retamares, con más 2500 hectáreas. El dragonal de Las Tricias, Garafía, es la única muestra superviviente de esta formación.
Tenerife conserva sabinares muy fragmentados -440 hectáreas en total-, unas 45 hectáreas de almacigares bastante degradados en el sur de la isla, algunos palmerales fragmentarios y unas 1600 hectáreas de retamares en la vertiente oeste del macizo de Teno.
Gran Canaria cuenta con entre 1500 y 200 hectáreas de acebuchal-lentiscal y algunos fragmentos de almacigares, que con unas 20 hectáreas son los mayores de las islas. Los palmerales ocupan, sin embargo, más de 1200 hectáreas. También existen sabinas aisladas, que no se sabe si formaron sabinares en el pasado, o si eran parte de un bosque termófilo mixto. También existen fragmentos de ratamares blancos en el barranco de los Cernícalos y en la Caldera de Bandama.
En Fuerteventura los bosques termófilos habrían ocupado la mayor parte de la superficie arbolada antes de la llegada de los humanos. Por los restos que han quedado se cree que se trataría mayormente de acebuchales. Los palmerales, sin embargo, se habrían desarrollado más tras la llegada de los humanos, al desaparecer otras formaciones.
La isla de Lanzarote conserva apenas unas 3,5 hectáreas de acebuchal, apenas un 0,2% de lo que podría haber llegado a albergar. Los palemerales son mayormente fruto de su cultivo por los habitantes de la isla.
http://es.wikipedia.org/wiki/Bosque_term%C3%B3filo