Proponen nombres para más de 400 planetas extrasolares
La iniciativa fue expuesta por un científico que trabaja en Alemania, y proporciona sólidos argumentos que debilitan la posición de la IAU de no dar nombres propios a este tipo de cuerpos
La Unión Astronómica Internacional − IAU, por sus siglas en inglés − ha mencionado en variadas ocasiones que no trabajará en dar nombre a exoplanetas. Una de las razones para esta decisión, es que tal vez en el futuro sea tan común encontrarlos, que nombrarlos sería una tarea casi impracticable. Se podría pensar que esta posición es correcta, ya que hasta Octubre de este año se habían encontrado ya más de 400 exoplanetas, pero el científico Wladimir Lyra tiene una opinión diferente.
Él trabaja en el Max Planck Institute for Astronomy, en Heidelberg, y literalmente se ha “lanzado en picada” en contra de la IAU. Indica que si el argumento expuesto por la institución astronómica fuera aceptable, entonces no sería lógico nombrar galaxias ni estrellas, debido a que es bastante común encontrarlas, y más aún pensando en el enorme número de estas que se conoce, que sobrepasa con creces al número de exoplanetas conocidos.
Pero, a pesar de la cantidad de ésos cuerpos astronómicos que se conocen, un número no despreciable posee nombre propio. Lo anterior, según Lyra, deja en claro que la IAU no tendría razón, por lo que se empeñó en confeccionar una lista proponiendo nombres para los 403 exoplanetas conocidos hasta este mes.
La forma que sugiere el científico es la siguiente: dado un exoplaneta, ponerle un nombre propio que corresponda a algo relacionado con la constelación en que se encuentra la estrella que lo hospeda. La relación considerada se encontraría en el contexto de la mitología Greco-romana.
Por ejemplo, si un planeta extrasolar se encontrara en Andrómeda (mítica princesa etíope ofrecida en sacrificio y posteriormente salvada por Perseo, con el que tuvo amplia descendencia), se podría nombrar como Cynirus, Perses, Aleneus, Heleus, Mestor, Sthenelus o Electryon, dado que son los nombres de los hijos de la mítica pareja.
Otro ejemplo sería para un exoplaneta hipotético que estuviera en alguna estrella que perteneciera a la constelación de Dorado: según Lyra, está relacionada con un pez del río Amazonas, y por tanto el cuerpo podría llamarse Enipeus (una diosa de los ríos) o Tyro (amante de Enipeus).
Como se puede comprobar, si bien el método puede generar nombres propios para exoplanetas, es bastante subjetivo y poco sistemático. Todo esto, a pesar de que el científico muestra un sólido argumento para nombrar − al menos a algunos − exoplanetas.
Tal vez los exoplanetas más relevantes, son los encontrados en la estrella Gliese 581, dado que entre estos se encontrarían “súper tierras”. Las sugerencias de Lyra para estos cuatro cuerpos son: Eirene, Dike, Themis y Eunomia.
Cabe destacar que la lista entregada por el astrónomo es solamente una sugerencia. Los más de 400 exoplanetas conocidos hasta ahora aún no tienen nombres propios, ni lo tendrán con esta publicación científica.
El nombrar o no nombrar exoplanetas aún es materia de discusión en la comunidad astronómica internacional. Hasta ahora se habían propuesto algunos pocos métodos para nombrar exoplanetas, todos los cuales resultaron sin éxito. De seguro lo propuesto por el científico no es la última palabra al respecto.