Buenas!
Hace ya dos semanas que Óliver y yo abandonamos Tenerife rumbo a Gran Canaria, donde permaneceríamos durante 2 días en el interior Norte de Gran Canaria, en el municipio de Teror a 610msnm.
Así amanecía en Tenerife






Nuestra impresión sobre la isla era bien distinta a lo que nos encontraríamos allí, sobre todo de sus medianías.
Nuestra llegada a Gran Canaria se produjo a las 11:00h aproximadamente, hora en la que el buque de Armas atracó en el Puerto de la Luz, en la ciudad capitalina de Las Palmas de Gran Canaria.
Tras el desembarque, nos encontramos con nuestro amigo Jordy (Twister) quien nos acompañaría durante toda la estancia en la isla.







Del Parque de Santa Catalina nos trasladaríamos a la zona de Triana, donde pudimos ver la parte antigua de la ciudad, donde se encuentran verdaderas obras arquitectónicas de valor histórico.





Tras un breve paseo por Triana, nos dirigimos rumbo a Teror, donde pasaríamos esos dos días en la isla. De camino en guagua, pudimos ver el cambio radical que existe entre la ciudad y las zonas de medianías de las islas. El verdor en el campo es llamativo, pese a que la temporada, como todos sabemos está siendo mala para las islas.
Sorprende como a estas fechas y como está siendo el otoño-invierno, aún los barrancos lleven agua, poca pero llevan.. algo imposible de ver a estas alturas en Tenerife sin ir más lejos..
Ejemplo el de esta foto, saliendo de la ciudad en la zona de Tamaraceite sino me equivoco.

Tras pasar esta zona, el paisaje se vuelve cada vez más verde. La hierva invade los campos y se divisan grandes cosechas de papas en los cultivos de medianías.



Tras la llegada a Teror, dimos un paseo por la calle central, viendo los balcones, la Patrona de Gran Canaria, haciéndonos recordar a la zona de La Laguna, sus calles, sus edificios..




La primera jornada en Teror llegaba a su fin, terminando con un pequeño paseo Nocturno por Teror



En nuestra primera mañana en el municipio, repetimos el paseo a la luz del día... bueno, bajo el cielo cubierto que nos acompañaba día tras día y una leve llovizna que no llegaba a encharcar el suelo.












Por la tarde, tras el almuerzo, fuimos de camino a la finca de Osorio en los altos del municipio. Allí nos encontramos con auténticas praderas que cualquiera confundiría con cualquier paisaje de Asturias
























Me llamó la atención la cantidad de robles que había, dejando el suelo perdido de Bellotas, algo no común en Tenerife, al menos bajo nuestro conocimiento..
Por la noche y tras cenar, pasamos por la fuente de Teror, donde según nos comentó Jordy, todos los empadronados del municipio pueden recoger agua de forma gratuita tan sólo acreditando su empadronamiento.
En la mañana del último día en Teror, vimos a la virgen del Pino, compramos algunos recuerdos de Gran Canaria y como no, el chorizo de Teror. Ya por la tarde fuimos rumbo al muelle para embarcar de nuevo en el buque de Armas, esta vez, rumbo a Tenerife..



Esperamos volver pronto a la isla, con algo más de tiempo para poder ver con detenimiento esta isla, que pese a los comentarios de la gente, existen zonas vastas de cultivo y sobre todo zonas verdes.