Gigantesco nuevo anillo ha sido encontrado en torno a Saturno
La estructura es visible solamente en infrarrojo, y se encuentra muy alejada de los anillos "clásicos" del planeta gigante. Una de las lunas de Saturno sería responsable de la existencia del tenue anillo.Datos infrarrojos del Telescopio espacial Spitzer le han permitido recientemente a astrónomos, deducir la existencia de una formidable nueva estructura con forma de anillo, en torno a Saturno. Este nuevo anillo es extremadamente tenue, pero aún así pudo ser captado con el artefacto espacial, y se ha podido deducir que su plano de órbita está inclinado 27° con respecto a los anillos más brillantes y densos de Saturno.
La extensión de este anillo infrarrojo es bastante grande, puesto que partiría a 6 millones de kilómetros del planeta, y se extendería radialmente por más de 12 millones de kilómetros. Se ha encontrado que una posible “fuente” del material de este diluido nuevo anillo sería el satélite Febe, dado que orbita conjuntamente con el anillo, en torno a Saturno.
El anillo también tendría una condición de “halo”, en torno al planeta gigante, debido a que posee un gran grosor vertical, de más de 20 diámetros de Saturno. Anne Verbiscer − una astrónomo de la University of Virginia en Charlottesville − indica que el nuevo anillo es gigantesco y que si se pudiera apreciar a ojo desnudo y desde la Tierra, la estructura cubriría un ancho de 2 lunas llenas.
El achatado halo está compuesto principalmente por hielo y partículas de polvo, y es bastante frío. Esta composición podría ayudar a explicar uno de los más grandes enigmas de las lunas de Saturno: ¿por qué Japeto posee un lado de material claro y otro de material oscuro?.
La explicación para esta extraña característica de Japeto, es que esta luna y la mayoría de estas − incluyendo a los anillos “clásicos” de Saturno − orbitan en dirección opuesta a Febe y el anillo que ha originado. Entonces el material de esta estructura chocaría frontalmente al hemisferio de material oscuro de Japeto, produciéndose finalmente lo que hasta ahora no se había podido explicar. El polvo “ensuciaría” esa parte de Japeto, tal como si fuese un parabrisas colosal.
Spitzer ha podido recientemente tomar estos datos, y no antes, debido a que desde hace pocos meses que inició la fase “templada” de su misión. Esta consiste en tomar datos con temperaturas de operación de sus sistemas algo mayores que las de la fase anterior, permitiéndole así observar en otras longitudes de onda antes no exploradas

