Pese al mal comienzo y los malos augurios de los calentologos que apostaban por un año de récords, la banquisa en al ártico aguanta como la sexta con mayor extensión de los últimos 11 años.

Mientra que por su parte Groenlandia en su fin de temporada ofrece una impresionante ganancia de 550 Gt en el balance superficial de masa.

Obviamente estos resultados por si solos, solo sirven para asegurar que las condiciones meteorológicas este año han sido buenas o muy buenas entorno al polo.
Por si solas no indican tendencias, por mucho que algunos intenten sacar conclusiones de eventos meteorológicos como muestras del cambio climático.
Seguro que esto no sera noticia
