En cuanto a esa borrasca que tanto esperamos sigue sin haber pistas en los modelos. De momento seguimos en valores de NAO positivos o neutros desde noviembre y en ese sentido llega la previsión. De ahí que las pocas situaciones que hemos tenido este año lleguen de la mano o bien de amplias vaguadas o de movimientos retrogrados. Las borrascas Atlánticas que otros años nos acompañaran este año se están dejando de rogar y el tiempo se nos acaba.

Las anomalías de presión de los últimos 30 días nos muestran un predominio de las altas presiones al sur de Terranova, síntoma de la nula capacidad que el jet ha tenido para ondularse en el Atlántico y favorecer un patrón de bloqueo.

En cuanto a la estratosfera, la posibilidad de un CSE sigue aparcada. El calentamiento que se inicio a finales de diciembre parece haberse estancado y los modelos estratosfericos siguen sin presentar tal posibilidad. De momento nada que rascar a medio plazo
