Los huracanes Harvey e Irma han desatado el histerismo sobre todo debido a su fuerte impacto en la costa norteamericana por lo mediático del mismo, y muchos son los que quieren vincular un sistema individual con el manido calentamiento global antrópico, cuando lo lógico en ciencia es buscar las series largas para poder evaluar como el CC afecta a este tipo de sistemas.
El seguimiento de huracanes se ve sesgado a la aparición del uso de datos satelitales a partir de los años 60. Anteriormente para dictaminar la existencia de un huracán el Atlántico, este debía de ser reportado por un barco con instrumentación suficiente para reportar velocidades de viento y presión, por lo que muchos sistemas o bien no se han catalogado o bien se han catalogado mal al hacer una estimación aproximada de intensidades.
Una forma más real o quizás más objetiva de ver como han evolucionado los grandes huracanes, se puede obtener por la afectación en tierra de dichos sistemas, siendo bastante fiables los datos desde 1900 dado la población costera que ha habido en la costa norteamericana.
Si partimos de esta base, no parece que el cambio climático haya tenido mucho que ver en el número de grandes huracanes que han afectado la costa este y el Gom norteamericano.
Desde 1926 a 1969 (44 años) 14 grandes huracanes cat 4-5 han afectado la costa americana, mientras que en los últimos 47 años (1970-2016) solo han sido tres.

Por si ha alguien se le pasa por la cabeza el huracana Katrina, decir que cuanto toco tierra lo hizo como categoría 3.